28.5.14

Aspectos atávicos del plan regulador de Jones Odriozola y el Quito contemporáneo

Edwin Lozano
Para entender un poco mejor a la ciudad de Quito debemos conocer a Guillermo Jones Odriozola (1913-1994), arquitecto uruguayo, quien  propone una suerte de código genético para esta ciudad andina del Ecuador. Quito dejó una impresión tan profunda en Jones que él solicitó una extensión de su estadía en la ciudad en el viaje a través de América propuesto por él mismo.  Esta expedición se hizo para estudiar la evolución de la arquitectura desde la época precolombina hasta la época contemporánea. Fue tal su interés por esta joya andina, que trascendió lo momentáneo hacia el deseo de ver el avance de la misma, y que coincidió con la visión de los quiteños de la época. Gracias a esto, se generaron una serie de presiones políticas y sociales hacia las autoridades municipales. La reacción fue la decisión de elaborar el Primer Plan Regulador de la ciudad de Quito sustentao en una visión de conservación y   desarrollo. Es así que su mayor aporte se encuentra en la esencia del  cambio y dirección que nuestra ciudad ha atravesado desde su propuesta en 1943 hasta el presente.

Plan regulador Odriozola

El código que creó este arquitecto uruguayo con su equipo, dejó varias marcas en el  desarrollo de la ciudad de Quito; las cuales son interpretadas hasta la actualidad por su carácter atávico, como algo que estaba dormido, pero siempre presente  en la idea de desarrollo de Quito.

El Plan Regulador no tuvo en cuenta sólo el futuro sino que apoyándose en el pasado, crea una armonía en el desarrollo de la ciudad. Este plan se basa en un modelo biológico celular vivo que trata de lograr una ciudad para el pueblo. Para el efecto se basa en la concepción de “corazón de la ciudad” de Mumford, para formar y ampliar su concepto de “tejido vivo”. Esta idea nos presenta a la familia como la unidad mínima, la cual se conecta e interactúa con más unidades creciendo hacia sistemas cada vez mayores y más complejos, apoyados unos sobre otros con un sistema de circulación óptimo (vial). Este sistema permite un funcionamiento eficiente pero al mismo tiempo brinda oportunidades para la colaboración de “quien siga”. Odriozola logra esto con la propuesta de varios centros  de diferentes tipos que responden a necesidades a diferentes escalas,  teniendo  visiones claras de desarrollo. Entre  ellos los más importantes son  el Centro cívico con una visión de     descanso, el Centro cívico de gobierno para funciones estatales, el  Centro deportivo enfocado a las actividades recreativas y el Centro  universitario para el estudio.

Centro cívico de gobierno

El centro cívico de Odriozola es una especie de cerebro de toda la nación, y es importante resaltar que en su plan, saca al poder nacional del centro histórico pero instaura al municipal para no  restarle importancia a la zona. Esto se ha transformado en la tendencia actual de las plataformas gubernamentales con esta suerte de partición de funciones por escalas para el desarrollo óptimo de la ciudad. Contrapuesto con las tesis de Odriozola, que hablan de un centro cívico de gobierno  donde se  encuentran presentes los poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Por esta misma razón debía ser icónica, simbólica y debía salir del centro Histórico ya que su ejecución provocaría una activación comercial agresiva de los alrededores y esto colapsaría  las vías del centro histórico de la ciudad limitando u obstruyendo su acción y reacción en temas importantes de Gobierno.

Es por eso  que este edificio se planteó en un punto donde podía ser identificado visualmente a la lejanía desde el norte y  sur de la ciudad. Es así que aprovechando la topografía particular de Quito lo ubica en una elevación céntrica de la ciudad, cerca de la Alameda y que gracias a un sistema de jardines y parques logra una tranquilidad especial. Aplicando la visión biológica con la que estaba trabajando Jones en este proyecto,  este cerebro debe estar muy bien enlazado para permitir una rápida difusión y aplicación de los elementos producidos por este centro para la renovación, desarrollo y multiplicación de la “células” de este órgano central. El plan vial propuesto para este centro se constituía por la 18 de septiembre (actual Av. 10 de agosto), la Colombia para su conexión con el norte de la ciudad y la gran avenida que se alinearía  a la calle Guayaquil  como el conector hacia el sur.

Es interesante ver como ciertos rasgos propuestos por Jones se encuentran en la contraparte actual, “La Plataforma gubernamental” propuesta por este gobierno. Estos rasgos se encuentran en la idea de plataformas  como “Elementos  para la integración sectorial de las funciones del Estado, que se definen como núcleos de gestión administrativa y de   servicios públicos, ubicados en sectores estratégicos de la ciudad de Quito”. Aquí no hay muchas discrepancias con el enfoque de  Odriozola para  el centro   cívico de gobierno ya que ambos desarrollan centros administrativos estratégicamente   planteados en el sistema conector de la ciudad logrando una optimización de la  acción gubernamental. Ambos tienen  una inclinación hacia la optimización del  espacio natural, ya sea topográfico o paisajístico, y la partición en sectores administrativos. Dado el cambio demográfico de Quito muy superior a lo estimado por el plan Odriozola, la escala propuesta de solución es diferente. Sin embargo, hay grandes divergencias y es que en lugar de usar todos los conceptos y llegar a una arquitectura actual, se decide usar los principios  Lecorbucianos, que corresponden a la época de la modernidad. Aunque el país esté atrasado por el poco aprovechamiento de los recursos obtenidos por la explotación petrolera en los años 70´s no es justificativo para querer realizar una construcción anacrónica.

Centro Deportivo

  
En el Plan Regulador, los espacios verdes son un elemento muy importante que, como Lin Yutang nos dice en “La Importancia  de Vivir”, el espacio libre es el espacio que hace soportable la vida. El centro deportivo es desarrollado en base a premisas de funcionalismo, dando la forma gracias a la relación entre las áreas requeridas. El parámetro plástico guía la calidad entre volúmenes en una visión paisajística produciendo emociones estéticas y a la vez dando una visión de valor y apreciación del conjunto  hasta que este se pierda en las coloridas faldas del Pichincha. El  aprovechamiento de las condiciones naturales del terreno ha permitido la colocación del estadio deportivo, donde la pista y cancha estarían a nivel, mientras que los graderíos irían apoyados completamente en el terreno haciendo énfasis en la optimización de los elementos naturales del plan. En la parte de gestión, la utilización de los amplios terrenos municipales de la zona permite que  se logre una rápida elaboración y gastos mínimos.

En el centro deportivo resaltaban varias instalaciones como el estadio de fútbol y atletismo, hipódromo, edificios para la concentración deportiva, piscina de natación, canchas, velódromo, parques populares, entre otros.  Así, se propone conectar este centro deportivo a toda la cuidad con un sistema de “verdes” que se irían enlazando unos con otros formando un paseo. Se debe tener en consideración que en aquella época se lo propuso en la periferia de la ciudad y se pretendía el aumento de  una estación de descarga de mercaderías y productos con un sistema de ritmo de ventas. El sector donde se propone este centro deportivo es la Actual Avenida de la Naciones Unidas,  un punto netamente comercial con un aire recreacional por el boulevard desarrollado hace poco.

El Centro deportivo de Odriozola quedo mermado al estadio, el cual no utiliza la topografía como lo propone el Plan Regulador y las áreas verdes con excepción de “la Carolina” se reducen a una vegetación que no funciona como  espacio de esparcimiento. Cabe recalcar que el parque de la Carolina es la mitad de todo el espacio propuesto por Jones. Así, tenemos que la misión de este parque era convertirse en el punto de recreación de la ciudad, y tal vez al inicio lo logró. Mas ahora, como ya lo señalamos, la ciudad tuvo una reacción expansiva mucho mayor a la prevista, y, en la actualidad ya no da abasto para cumplir esta función.  Es por eso que se encuentra en proceso de trasformación el antiguo aeropuerto de la ciudad, el “Mariscal Sucre”, a un parque de nueva generación con un programa  de escuelas de alta calidad educativa, centro de convenciones y varios elementos que vendría a ser el equivalente a este espacio de purificación de la ciudad  que Jones quería lograr con su propuesta.

El Panecillo

No es extraño que en este tipo de proyectos  que dependen mucho más de las decisiones supuestamente analizadas, se den situaciones irónicas y hasta en ocasiones burlonas a lo que se propuso.  Es así que en el plan tenemos algunos de estos casos entre ellos uno de los más  vistosos: “El Panecillo”.

En el plan regulador Jones remarca el panecillo como un hito de importancia religiosa, pero no en el sentido católico, sino tomando en cuenta el antiguo Templo del Sol de la cultura Inca que allí se erigía. Era un sitio de contacto del usuario con la herencia histórica que tenemos, sin embargo,  se prefirió, tal vez para marcar la imposición de la religión católica colocar en este sitio una Virgen (1971-74).

El teleférico

El teleférico de la ciudad, el cual es mencionado en el plan regulador como un complemento a un parque natural. Se concebía en dos tramos, el primero con un límite hacia lo automovilístico y el segundo conformado por senderos a pie o a caballo en las laderas orientales del Pichincha. También se proponía un sistema de pequeños  hoteles construidos con materiales naturales como la piedra y la madera de monte, grandes terrazas como miradores, con el objeto de crear una atmosfera mística, logrando una conexión mucho más fuerte con el “Creador”.

Con el fin de apreciar los mejores paisajes de las alturas nació la idea del Teleférico. En el período comprendido entre 2000 a 2001 se empezó la construcción de este proyecto que prometía ser una atracción importante para el turista y una inversión mayor para la ciudad. Aunque la idea de que sería uno de los primeros realizados a esa altura sonaba como un gran plus, poco a poco debido a la falta de compromiso, malas administraciones y en general por tener las expectativas tan altas terminó siendo un fracaso.



Las vías

Las líneas de Ecovía y Trole son proyectos interesantes que parecen  una adaptación de lo especificado por Odriozola. En el plan se menciona reiteradamente la necesidad de un sistema vial y de transporte de conexión Norte-Sur. Con el aparecimiento de estos sistemas en países vecinos, se propuso implementarlos aquí para lograr una mejor conexión entre ambos sectores de la ciudad almenos para el peatón. Lamentablemente las soluciones que estos sistemas brindaban al principio eran menores a los problemas que crearon. Quizá el punto más interesante de todo este plan se encontraba e la adecuación de ciertas vías en forma diagonal para conectar puntos importantes con bloques recreativos. Aunque si se concretaron algunas de estas diagonales, no todo el sistema se vio plasmado, lo que es realmente lamentable por todo el potencial perdido.

Como podemos ver, el plan se concibió con las mejores intenciones, pero, lamentablemente no pudo completarse de una manera idónea y quedó muy varado gracias a las tan comunes trabas provenientes del gobierno y las administraciones. Esperemos que nuevas iniciativas de genios como Jones no sufran lo mismo.