13.3.14

CASA PARA EL SR. ING. WALTER SELIGMAN

Autor: Karl Kohn
Análisis y digitalización: Daniela Baca Ruiz




















La obra que Karl Kohn ejecuta en Quito es una fusión entre el racionalismo europeo que realiza en Praga y la tradición local que le deslumbró al llegar a Quito. El intenta propagar  ideas del movimiento moderno, especialmente en arquitectura residencial. Un ejemplo de esto es la casa que diseñó para el Sr. Ingeniero Walter Seligman, ubicada en la Calle Italia y la Av. Mariana de Jesús, construida en el 67. La residencia se emplaza en un lote de forma rectangular; con dimensiones de 14,50 m x 26,50 m; con una leve pendiente. En los años 60 el proyecto se adaptaba perfectamente al lugar manteniendo una estrecha relación con el paisaje, manejando visuales hacia las laderas del Pichincha. El contexto de emplazamiento de la residencia se ha perdido a lo  largo del tiempo, debido al crecimiento vertical de la urbe, que en aquella época no existía. 

La espacialidad de la residencia está configurada en tres plantas funcionales, un subsuelo y amplios jardines; posee dos ingresos vehiculares y peatonales desde la calle. En el diseño de las puertas de ingreso se maneja un juego de llenos y vacíos a través de los cuales se visualiza la edificación. En detalles tan simples como los que componen una puerta se observa la sutileza estética de Kohn y su meticuloso, además de sencillo, manejo del ornamento.

En el interior perimetral del terreno los jardines funcionan como espacios de transición hacia la residencia; la cual posee dos ingresos, uno en el lado derecho que se conecta con la planta baja y el segundo al lado izquierdo que comunica la primera y segunda plantas a través de  circulaciones verticales aisladas que vinculan las áreas sociales de la residencia mediante vestíbulos. Cada planta se distribuye en el interior como un departamento independiente.  Kohn buscaba generar privacidad  entre los diferentes niveles de la residencia, manejando la circulación como punto aislado y los jardines como punto de encuentro y relación social.

En la distribución interior de cada departamento se observa claramente el eje central de distribución espacial: un hall que comunica los espacios horizontalmente generando diferentes ambientes. Kohn enfatiza en su diseño las áreas sociales: sala, comedor, cocina y sala de juegos, fomentando las relaciones familiares mediante sensaciones espaciales que generan confort por medio del manejo de luz. Amplios ventanales con módulos de 3.20 x 2.80 se localizan en los cuatro lados de la residencia, manteniendo los departamentos cálidos y claros.  

La residencia posee un sistema estructural marcado por muros portantes y columnas que nacen a partir del subsuelo; los ejes se desarrollan a partir de la distribución de las columnas y éstas, a su vez, alrededor de una serie de espacios funcionales, ordenados y claros, conformando en las plantas superiores una retícula modular.

En el espacio  interior se muestra la vida cotidiana a través de los muebles y objetos que la pueblan y personifican las relaciones humanas. Los objetos son los principales responsables de la estética de la cotidianidad y funcionalidad de los espacios; nunca se presentan solos y únicos, sino  bajo el contexto de combinaciones espaciales. La realidad se percibe a través de amplios ventanales diseñados, circulaciones levemente curvas a lo Art Nouveau, detalles que marcan los recorridos visuales y físicos. Grandes vestíbulos orientan la relación con los ambientes sociales de la residencia y una coherente distribución de espacios servidos y servidores se hace aparente en los planos.

Es así como esta residencia es un claro ejemplo de arquitectura funcional y estética que busca satisfacer las necesidades de quienes la habitan, mediante la integración armoniosa de los espacios y el paisaje  natural que la rodea.  

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